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Educación y Formación en Medicina y Cuidados Paliativos
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Dr Gustavo G. De Simone Buenos Aires, Argentina Médico oncólogo universitario, Master en Medicina Paliativa (University of Wales) Profesor de Medicina Paliativa y Director de la Carrera de Especialista en Oncología Clínica, Universidad del Salvador Jefe de Grupo de Trabajo de Cuidados Paliativos, Hospital “Dr Carlos B Udaondo” Jefe del Depto de Docencia del Hospital “Dr. Carlos Bonorino Udaondo” – Secretaría de Salud del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires Director de Asociación PALLIUM LATINOAMERICA www.pallium.org Presidente de Asociación Argentina de Medicina y Cuidados Paliativos (2001-2003) |
La introducción de los Cuidados Paliativos en los
programas socio sanitarios implica un conjunto de desafíos: la asistencia
centrada en las necesidades del paciente y su grupo de referencia, la inclusión
de la dimensión biológica, psicológica, social y espiritual
del cuidado; el sistema distrital de asistencia, la modalidad multiprofesional
interdisciplinaria, la consideración de los dilemas éticos en
el final de la vida, etc.
Estas razones justifican la especial atención que debemos prestar a la
Educación en Cuidados Paliativos, considerando no sólo sus contenidos
y objetivos sino también la metodología a implementar para facilitar
el logro
de los mismos.
Podemos afirmar que la Educación en Cuidados Paliativos es un nuevo desafío
en nuestro sistema de formación en Salud, con interrogantes y logros
específicos que deben ser considerados. Esta presentación incluye
algunos conceptos sobre los que los integrantes del Centro de Estudios PALLIUM
LATINOAMERICA (Asociación Civil) desarrollan sus programas de formación
en Cuidados Paliativos a nivel de pre y postgrado, destinados
a las diferentes profesionales de la salud. Estas actividades se llevan a cabo
desde el año 1992 en Buenos Aires y otras ciudades de América
del Sur.
Cabe señalar que quienes integramos este proyecto somos profesionales
de la salud, pertenecientes a diferentes disciplinas. Algunos de los integrantes
hemos alcanzado cierto entrenamiento en Ciencias de la Educación, pero
sólo para poder enfrentar en mejores condiciones los desafíos
en este tema. El asesoramiento con expertos en el área de Educación
es una ayuda necesaria, pero decidimos asumir los profesionales de Salud la
redacción de este capítulo para resaltar la responsabilidad que
a todos nos cabe – en diferentes medidas – no sólo en
el terreno clínico sino también en el de la formación de
recursos humanos.
1. La Educación y formación: nuevos paradigmas
Muchos de nosotros, cuando nos referimos a Educación
recordamos casi instantáneamente las épocas de escuela en nuestra
infancia, en las cuales aparecía la fuerte figura de un “maestro” que
intentaba inculcarnos conocimientos que alimentaran nuestra razón.
En ese recuerdo, surgen las evaluaciones y los exámenes como el momento
crucial para adjudicar un juicio a nuestro aprender, con premio para el que
acertaba y castigo para quien erraba.
Tal vez esto no es todo lo que surge en nuestras memorias, pero seguramente
pocos de nosotros podríamos disentir sobre ese recuerdo.
Las premisas de nuestra educación fueron sentadas sobre la importancia
del conocimiento, el valor de la obediencia, la adaptación al modelo
“del modelo” (lo importante era tratar de parecerse lo más posible al
quien
albergaba el conocimiento: maestro, profesor, etc.), la “pasividad” esperada
del alumno, en cuanto su función era fundamentalmente adquirir aquello
que le faltaba: los conocimientos que le transmitían (a través
de las clases, los manuales, etc).
No es el objetivo de este capítulo analizar beneficios y limitaciones
de la Educación que recibimos en la escolaridad inicial y primaria, pero
sí reflexionar sobre diferentes modelos que puedan ajustarse mejor a
las necesidades de Educación en Cuidados Paliativos
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No olvidemos que la responsabilidad de la formación
en Cuidados Paliativos está referida a una realidad socio-sanitaria denunciada
en el OTPM y advertida en cada uno de nuestros lugares de trabajo: no se trata
sólo de saber más, de adquirir mejores habilidades o mejorar nuestra
jerarquía académica: el objetivo final es modificar las condiciones
clínicas allí donde trabajamos.
Se trata entonces de una propuesta de Educación Clínica, que recíprocamente
nos convierte a los profesionales en Clínicos Educadores.
En este sentido, las Ciencias de la Educación pueden considerarse como
ciencias hermanadas a las de la Salud, ya que serán necesarias para resolver
los problemas cotidianos que traen los pacientes.
Afirmaciones como “no tengo vocación docente”, “las clases no son algo
que me interesen”, “no quiero convertirme en un teórico”, etc.... quizás
reflejen más nuestras experiencia infantiles de formación, que
podrán ser traumáticas pero no disminuyen nuestra responsabilidad
para la tarea clínica. La propuesta referida a Educación y Formación
para la amplia mayoría de quienes trabajamos en Cuidados Paliativos está
relacionada con muchísimo más énfasis en la sala del hospital,
el domicilio de la persona enferma o la sala de reuniones del Equipo que en
un aula de una institución o el claustro universitario. La Educación
es más una herramienta que un objetivo por sí mismo, que deberá
ser facilitador para evaluarlo como efectivo.
2. Principios de la Educación del Adulto
En el pasado, las decisiones sobre lo que debería
ser aprendido se tomaban exclusivamente en un nivel institucional. Las decisiones
clínicas junto a la cama del paciente, también se tomaban desde
la perspectiva del médico, quien era considerado el depositario del saber
y por consiguiente quien tenía la capacidad de decidir qué era
lo mejor para el otro.
El movimiento de la bioética introdujo propuestas de cambio en el proceso
de toma de decisiones clínicas, fundamentados en los abusos reconocidos
del “poder” médico. La Medicina Paliativa es una disciplina donde se
refleja quizás con más claridad que en ninguna otra este nuevo
paradigma del cuidado, centrado en las necesidades de la persona enferma y su
entorno.
Consideremos este cambio en la filosofía del aprendizaje: cuando nos
referimos al nuevo paradigma de Educación del Adulto reconocemos los
siguientes principios:
La adopción de esta nueva filosofía ha creado nuevos roles para
el docente, entre ellos:
1. facilitador del proceso de aprendizaje
2. soporte del estilo de aprendizaje del educando
3. iniciador
4. proveedor de “feedback”
5. facilitador del cambio
6. experto en su campo
Como clínicos docentes, podemos hacer una comparación entre nuestra tarea asistencial en Cuidados Paliativos y nuestra responsabilidad docente adjunta a aquella (tabla 1):
Tabla 1 Cuidados Paliativos y Educación
| Cuidados del Paciente | Formación de Profesionales |
| • BASE: necesidades del paciente y familia |
• BASE: necesidades del educando |
| • OBJETIVO: facilitar resolución de problemas |
• OBJETIVO: facilitar resolución de problemas |
| • MODO: adaptado a características del pac, continuo, sistemático y flexible |
• MODO: adaptado a características del educando; continuo, sistemático y dinámico |
| • DIMENSIONES: física, psicosocial, espiritual |
• DIMENSIONES: observación, teoría, vivencia, praxis |
La orientación basada en la resolución de problemas y
el aprendizaje centrado en el educando como proceso de abordaje aparecen congruentes
con los objetivos centrales de los Cuidados Paliativos, donde el paciente y
su familia son el centro, y sus necesidades se convierten en el eje de atención
cobre las que articularemos nuestros esquemas de conocimientos y habilidades.
Se trata de un cambio desde la “orientación sobre el conocimiento” hacia
la educación “centrada en el educando” y “basada en resolución
de problemas”. Estos cambios ya han sido aplicados en modelos educativos en
diferentes países del mundo – pero demandan especial atención
para ser evaluados e implementados en muchos otros lugares. En el marco de la
cultura latina, con fuerte impronta del principio de beneficencia que sostiene
al médico como quien evalúa y decide aquello que el paciente necesita,
el desafío educativo es aún mayor. Está claro que no se
trata de
un modelo que desconoce los conocimientos y habilidades del clínico docente,
sino que centra su eje en las necesidades del educando. Podemos referirnos entonces
a una “educación facilitadora”.
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Las premisas sobre las cuales desarrollaremos nuestra función educadora pueden ser traducidas en los siguientes conceptos prácticos, que es útil compartir con nuestros educandos (tabla 2):
Tabla 2 Premisas para la Formación y Entrenamiento
En la Educación en Cuidados Paliativos podemos definir cinco diferentes funciones del educador (Tabla 3). Estas funciones exigen diferentes niveles de experiencia y capacitación del docente, y probablemente la mayoría de quienes ejercemos docencia clínica sólo incursionemos en las primeras dos o tres. Es necesario una formación que nos permita ejercer las funciones responsablemente. La especialidad de base de quienes trabajamos en Cuidados Paliativos nos trae valioso aporte que debemos aprovechar, particularmente quienes tienen sólida formación en Psicología Clínica y Psiquiatría (estos profesionales están en mejor condición para asumir funciones de mentor y supervisor).
Tabla 3. Funciones del Educador en Cuidados Paliativos
Informante
Entrenador
Supervisor
Legitimador
Mentor
I. Informante
Esta función implica la designación y transferencia
de conocimientos, para lo cual se proponen recursos que faciliten el aprendizaje
de los educandos a fin de alcanzar objetivos que deberán ser cuidadosamente
ajustados (de acuerdo con: las características de la institución,
las exigencias del Curriculum, los estilos de aprendizaje – ver luego – y el
contexto cotidiano del educando (ej.: profesión, servicio donde se desempeña,
etc). Las preguntas centrales a considerar por el Educador informante son ¿qué?
y ¿cómo? enseñar, con habilidad de diseño para ajustar
los objetivos del programa.
II. Entrenador
Se trata de asegurar la adquisición de habilidades. Se crearán formatos y se aportará la devolución al educando que agilice el logro de esas habilidades, en el nivel pertinente para cada educando. Los juegos de roles, tanto a través de la observación como de la actuación, son formatos frecuentemente recomendados para la adquisición de estas habilidades – como lo son la resolución de situaciones clínicas simuladas.
III. Supervisor
El Educador que cumple esta función debe ser capaz de facilitar
la integración del contenido del aprendizaje en la situación de
trabajo clínico de cada educando. Esto implica muchas veces favorecer
una integración secuencial, desde la global (ej.: adquirir la habilidad
para dar malas noticias, hasta lo personal de cada educando: por ejemplo:
integrar esa habilidad en el contexto de un servicio en el cual el resto de
los profesionales habitualmente ocultan las malas noticias o abiertamente rechazan
su comunicación al paciente o la familia). Es un nivel más complejo
de función educativa.
IV. Legitimador
Implica el reconocimiento del proceso personal del educando, estableciendo alusiones apropiadas para su formación – pero identificando los límites entre el proceso educacional y el psicoterapéutico. Se trata de utilizar formatos que propicien el desarrollo de habilidades facilitadoras para la integración de las emociones del educando en el proceso de aprendizaje. (Ej.: en el aprendizaje sobre el proceso de duelo, además de los conocimientos y las habilidades que una enfermera debiera adquirir para abordar esta situación en los familiares de los pacientes que asiste en el Servicio de Ginecología Oncológica, el educador advierte sobre las emociones y vivencias de esa enfermera que cuya propia madre falleció un tiempo atrás por causa de un carcinoma de mama, señalándole alusiones apropiadas a la presencia de esas emociones).
V. Mentor
Esta función implica el acompañamiento en las cualidades profesionales del educando, favoreciendo el desarrollo de habilidades que ayuden al crecimiento profesional: orientación sobre material de aprendizaje (lecturas, cursos,...), estimular la discusión a partir de los profesionales, favorecer su desarrollo, etc. A partir del estadío alcanzado en el proceso del aprendizaje, el educador Mentor facilita la puesta en práctica de los conocimientos y habilidades alcanzados, propicia con un criterio “sabio” la mayor aplicación de ese aprendizaje profesional.
3. Formación de Formadores
Advertimos que nuestra formación clínica nos ha ido
enriqueciendo con conocimientos y habilidades, y nuestra actitud en Cuidados
Paliativos nos inclina a un modelo de asistencia centrado en el paciente. Es
por ello que
al ejercer nuestra función docente no debemos traicionar esos valores,
pero al mismo tiempo reconocemos que los conocimientos y las habilidades para
la enseñanza son en un nivel objetivos específicos, habitualmente
no incluidos en nuestra propia formación clínica. Podemos imaginar
un “circuito educativo” que incluye diferentes escalones:

La integración en Equipo con la participación activa
de expertos en Educación permitirá mejorar nuestras formación
en el terreno docente, en permanente congruencia con nuestra función
clínica. Cuando nos referimos a Formación de Formadores, estamos
reflejando el eco educativo de nuestro trabajo clínico. Se trata de la
posibilidad, a través de la Educación, de satisfacer – merced
al cuidado paliativos brindado por enfermeras, médicos, psicoterapeutas,
trabajadores sociales, etc., en sus diferentes sitios de trabajo – las necesidades
de los pacientes que padecen
sufrimiento en el final de la vida. La educación centrada en el educando
invita al Docente de Cuidados Paliativos a ofrecer programas cuidadosamente
considerados en este contexto.
Como en muy pocas disciplinas sociosanitarias, puede aplicarse al educador en
Cuidadosd Paliativos los conceptos globales sobre Formación que pronunciara
el famoso educador francés Jacky Beillerot:
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4. Las preguntas fundamentales
Cuando participamos en una experiencia de Educación en Cuidados Paliativos, podemos formularnos – y formular – cinco preguntas centrales:
¿Por qué?
¿Para qué?
¿A quién?
¿Qué?
¿Cómo?
En este capítulo compartimos el desarrollo de varios de estos interrogantes, con el objetivo de facilitar herramientas para su respuesta oportuna.
I. ¿Para qué?
Formulación de los objetivos docentes
Mirando más específicamente a los cursos en los que se
participa como docente y a algunos aspectos didácticos, primeramente
necesitamos considerar los objetivos de la propuesta docente. En definitiva:
qué es lo que queremos lograr con nuestra acción docente.
Los niveles de lo que buscamos lograr lógicamente varían de acuerdo
al tiempo disponible y las características del curso en el cual enseñamos.
Una clase en el pre-grado o una oferta educativa para despertar interés
tienen objetivos diferentes que una clase para profesionales, quienes deberán
regresar a sus trabajos luego de esa clase para continuar con sus obligaciones
asistenciales cotidianas. Difundir los objetivos de la Medicina Paliativa para
el público en general implica también un objetivo diferente.
También interesa si se trata de una enseñanza desarrollada en
una serie de clases: por ejemplo a lo largo de un semestre, algunas horas de
clase cada semana. En esta situación es útil pensar en tres niveles
de desarrollo:
1. Nivel MACRO: ¿cuáles son los objetivos globales para
este curso?
2. Nivel MESO: de acuerdo con el objetivo global, ¿dónde necesitan
estar
los estudiantes, qué quieren alcanzar, cuando estemos promediando el
curso?
3. Nivel MICRO: ¿cómo puedo fortalecerlos para que definan sus
propios
pasos – pequeños – en cada clase en la cual yo dicto?
OBJETIVOS DOCENTES
Los objetivos deben ser formulados en términos tales que sean observables, específicos, contextualizados y formulados en niveles mínimos. Ocuparnos de este tema para dar una clase de unos pocos minutos o un taller breve, puede parecer un esfuerzo excesivo para el esquema de trabajo propio... Sin embargo, demandándote a partir de ti mismo para formular tales objetivos durante un tiempo (digamos unas diez veces, y luego dejar de hacerlo) puede permitirnos tomar conciencia sobre cuán importante puede ser tu contribución realista para el estudiante...
• Qué es un Objetivo Docente
Es la definición de qué es lo que debe lograrse con la acción docente que propones desarrollar (taller, seminario, curso,..) Por ejemplo: “Después del Curso, los participantes estarán capacitados para mencionar las diferencias entre vómitos esporádicos y náusea crónica, y entre regurgitación y vómitos” “Después del Curso, los participantes estarán capacitados para seleccionar técnicas apropiadas para la atención de una persona que padece náuseas y vómitos, incluyendo cómo consultar al médico y la familia” “Después del Curso, los participantes estarán capacitados para explicar en forma apropiada a la familia y al paciente, qué significa depresión y qué significa tristeza en esta etapa de la enfermedad y cómo puedan afectar situaciones corrientes” “Después del Curso, los participantes estarán capacitados para hacer preguntas abiertas, reflexionar sobre su propio estilo de comunicación, e identificar sus debilidades y fortalezas. Habrán identificado formas de trabajar sobre sus debilidades”
• Ventajas de utilizar objetivos docentes
Compartir los objetivos docentes con los estudiantes o incluso preguntarles
a ellos para establecer sus propios objetivos para una determinada acción
docente (ej conferencia) tiene sus ventajas. En primer lugar, los estudiantes
y el docente se alinean – previo a que comience la clase – lo cual genera una
actitud diferente, de trabajo conjunto. Si formas parte de un equipo docente,
definir tus objetivos crea una base para comunicarte con los otros docentes
acerca de sus objetivos, y así se logrará un alineamiento general
del curso, permitiendo ajustes para dar más consistencia en el diseño
del curriculum global.
Además, teniendo claridad sobre tus objetivos, quienes
proveen recursos financieros conocerán para qué serán aplicados:
es una base firme para comenzar el diálogo.
Una utilidad fundamental de establecer objetivos en la educación es poder
evaluar luego en qué medida estos objetivos fueron alcanzados, y redefinirlos
si es conveniente.
Finalmente, la educación actual requiere el compartir la responsabilidad
de aprender entre el docente y el estudiante. Si los estudiantes conocen sus
objetivos, podrán asumir más fácilmente su rol en alcanzarlos.
• Distintas calidades del objetivo docente Los objetivos docentes
deben ser definidos sobre tres cualidades
diferentes:
- Conocimientos
- Habilidades
- Actitudes
El siguiente ejemplo muestra objetivos posibles de un programa sobre dolor, sobre la base de las tres cualidades:
Conocimiento: “señale las diferencias entre dolor agudo y crónico,
y entre dolor crónico benigno y dolor por cáncer, ambos considerados
como entidades orgánicas y con referencia a manifestaciones psíquicas”
Habilidad: “demuestre técnicas sobre cómo obtener
una historia clínica de dolor in cooperación entre la enfermera
y el médico”
Actitud: “demuestre, en situaciones prácticas (en su conducta) que trabaja
con énfasis en la prevención más que en actitud de constante
intervención en crisis”
Las formulaciones de los objetivos docentes más que calificarse como buenas o malas, están coloreadas por la impronta personal. Sobre cada cualidad previamente señalada, deben destacarse cuatro aspectos específicos para convertir al objetivo docente en una parte activa del arte de enseñar y la conducta didáctica:
1. Operacional 3. Contextualizado
2. Específico 4. Formulado en un nivel mínimo
• ¿Cómo se formulan los objetivos docentes?
La guía para formular un objetivo docente sobre conoocimientos
y
habilidades es:
1. Operacional
2. Específico
3. Contextualizado
4. Formulando logros mínimos
1. OPERACIONAL
Para formular un objetivo docente se utiliza un lenguaje activo: esta es la
forma de formular logros verificables. Por ejemplo, estableciendo que un estudiante
debe conocer “tres analgésicos” al final de la conferencia, la cuestión
persiste: ¿cómo sabemos que el participante conoce tres analgésicos?
¿Por que él dice que los conoce? La educación acreditada
implica logros verificables que puedan ser comprobados en un contexto apropiado.
El uso de palabras operativas es de gran utilidad para testear tu propia conducta
docente: es que los estudiante saben realmente o tú piensas que ellos
saben? “Después de esta conferencia los participantes están capacitados
para seleccionar técnicas apropiadas para el tratamiento de las náuseas
y vómitos cuando la terapéutica oral está contraindicada”
Veamos algunos verbos que se refieren a acciones verificables:
| Demostrar | seleccionar |
| Localizar | clasificar |
| Mencionar | parafrasear en palabras propias |
| Escribir | hacer |
| Dar ejemplos adecuados | ubicar secuencialmente en el orden correcto |
Para referir objetivos operacionales, deben evitarse palabras como:
- conocer
- tener insight en...
- comprender
2. ESPECIFICOS
Es con frecuencia útil etablecer específicamente cuál/es
es/son el/los objetivo/s que se quiere/n alcanzar. Idealmente, los objetivos
docentes son expresados de una manera que sólo pueda ser entendida de
esa manera :
“Demostar cómo usar estrategias de manejo de conflictos de una manera
tal que se resuelva una situación de conspiración de silencio”
“Mencione tres analgésicos de la “...lista x”
3. CIRCUNSTANCIAS
Puede ser útil establecer las circunstancias bajo las cuales el nuevo
conocimiento (o habilidad o actitud) requiere ser demostrado : dónde,
cuándo, con qué significado. Ej. : “Demostrar en... un juego de
roles / en la práctica clínica / en nuevos contactos...” “Resumir
en forma de gráfico los beneficios y limitaciones de la administración
oral de fáramocos
4. NIVEL MINIMO
Ej. : “Mencionar al menos tres analgésicos para...” “Describir un mínimo
de tres causas de dolor neuropático en
pacientes con cáncer de mama”
Si la formulación de objetivos de conocimiento y habilidades es una tarea
tediosa, verificar los objetivos de actitudes parece ser casi imposible. Usualmente
las discusiones sobre cuáles son las actitudes buscadas y cómo
se demuestra su logro son motivo de mayor discusión... Teniendo en cuenta
la importancia de este aspecto en Medicina Paliativa, no prestarle atención
al mismo no es una opción válida para tí en tu condición
de docente en este terreno. Recuerda que éste es el punto donde tus objetivos
docentes alcanzarán los objetivos personales de los estudiantes. Objetivos
que quizás ellos no advierten hasta que se los invita a formularlos!
No podrá comprenderse el rol facilitar de la autonomía de los
pacientes que tenemos los profesionales en Medicina Paliativa si en el modelo
educativo que utilizamos no se manifiesta esta actitud respetuosa hacia los
alumnos...
• Objetivos personales de los participantes
Solicitándole a los estudiantes que formulen sus propios objetivos
- dentro del contexto del objetivo global del curso - es una forma de enfatizar
la tarea orientada hacia los estudiantes, y, como se menciona más arriba,
les
facilita a ellos advertir sus propias responsabilidades en el proceso de aprendizaje.
Por ejemplo, un participante refiere que “al final de este curso, yo busco encontrar
la solución para... (problema clínico X)”. Tú como especialista
sabes que hay muchos aspectos involucrados, no existiendo una única
solución que clarifique el problema : en este caso ayudarás al
participante a ajustar el objetivo : “al final del curso podré seleccionar
el mejor tratamiento para.... (problema clínico X)” Ese ajuste influye
sobre la actitud del estudiante, así es como a través de un objetivo
docente para un problema clínico, el estudiante trabajará
desarrollando él mismo un actitud más abierta.
Enseñanza relacionada : la actitud del docente y los objetivos actitudinales del estudiante. Un proceso continuo en la enseñanza de la Medicina Paliativa.
No olvidemos nunca un aspecto importante de la docencia, que es bien
sofisticado en la enseñanza médica: el “modelo”. Es un aspecto
importante que tanto puede inspirar como invitar al rechazo. La manera con que
tratas con el estudiante, trabajas con problemas o demuestras trabajar con el
paciente, modela la conducta. Esta conducta será imitada o rechazada,
aún cuando este aspecto nunca se registra concientemente en el proceso
de enseñanza. Considera por un momento : ¿a cuál de tus
docentes has adoptado como modelo? ¿Por qué? ¿Cómo
influye ésto en tu propia cconducta? Cuando ayudas a un estudiante a
advertir cómo suceden las interacciones, cuál es la filosofía
de la Medicina Paliativa, será una ayuda si también ofreces tu
propio punto de vista, tu accionar, tus actitudes generales. Guiando a él
o ella de manera respetuosa y centrada en su persona, modela también
una conducta centrada en el paciente y su familia: no olvides que tus estudiantes
estarán trabajando con pacientes y
familias!
En un sentido, un docente de Medicina Paliativa tiene en su propia actitud una
posibilidad extra para llevar el modelo a su audiencia: aún cuando los
pacientes y sus familias no están presentes, puedes pensar en ellos como
si estuvieran sentados en tu clase. Ellos son, indirectamente, los receptores
de tu enseñanza. Considera, en una clase con sólo cuatro estudiantes,
la cantidad de pacientes y familias que ellos asistirán y descubrirás
que tú nunca trabajas con “sólo cuatro alumnos...”
Si realmente quieres que tus alumnos tengan una actitud abierta con sus pacientes
y sus familias (de acuerdo con los estándares culturales propios) tú
puedes ser el modelo con tu conducta hacia ellos. Una forma es discutiendo tus
propios objetivos con los de los participantes.
• Discutiendo los objetivos con los participantes Es de gran utilidad
tomar un tiempo para revisar los objetivos de
enseñanza y de aprendizaje con los estudiantes. Una manera de hacerlo
es tomando nota en el pizarrón (o en el rotafolio) y dejando a la vista
lo anotado, como un punto de referencia a lo largo del curso.
Dependerá de la disponibilidad de tiempo (la duración del curso)
que aconsejes a los alumnos para que definan objetivos más específicos
y verificables, etc. Puedes al inicio anotar todos los objetivos que surjan
de los estudiantes, pero en un orden que ayude a jerarquizarlos, confrontando
las sugerencias de los estudiantes con tu propia experiencia en el tema.
• Los objetivos y la evaluación
Es importante que los resultados reflejen:
• Cómo fueron alcanzados los objetivos
• Si realmente fueron alcanzados
El docente debe identificar si un objetivo formulado originalmente
no fue alcanzado en una conferencia o actividad particular, o si otras circunstancias
(ej.: un alumno en situación de ansiedad o angustia) influyeron para
que el docente decida obviar el desarrollo de un determinado objetivo. También
puede resultar que se alcanzó el objetivo a medias, debido a que se invirtió
parte del tiempo con ese alumno angustiado. Acaso no desearías que ese
alumno reaccione en forma distinta en una situación semejante? Ej.: si
ese alumno, en su contexto asistencial clínico, debe dar una “mala noticia”
a un familiar y él fue advertido que ese familiar estaba simultáneamente
atravesando otra
situación de intenso estrés (por ejemplo la muerte súbita
de una tía cercana en el afecto): ¿cómo quisieras que reaccione?
Los objetivos pueden y deben modificarse, son instrumentos para pilotear la
nave del aprendizaje.
Las naves pueden modificar su curso si resulta conveniente. Tú, como
el comandante del aprendizaje, te entrenas para hacerlo adecuadamente.
Por otro lado, los estándares en educación requieren que el docente
reflexione sobre el camino que está tomando, a fin de alcanzar lo que
todos buscamos: un mejor cuidado del muriente y su familia. Debe prestarse atención
a cuatro aspectos:
1. Características de la audiencia / destinatarios (target)
2. Contenido relevante
3. Contexto y formato específico
4. Proceso / métodos para alcanzar los objetivos
Consecuentemente: definir las tareas relevantes
Los objetivos establecidos en el inicio del diseño, normalmente deben ser ajustados después de estas consideraciones y antes de pensar la conferencia / programa.
II. ¿Qué?
Los contenidos
No es posible dar una respuesta a esta pregunta sin considerar la otras, pero globalmente sí establecen contenidos globales que definen a los Cuidados Paliativos. La atención a estos contenidos debe acompañarse de la necesaria flexibilidad para asegurar que tengan significado en el contexto del acto educativo (curso, seminario, conferencia, taller, interconsulta,...).
Siguiendo a la Asociación Europea de Cuidados Paliativos, podemos definir los grandes contenidos temáticos siguientes:
1. Aspectos físicos del cuidado
a. La enfermedad subyacente
b. Control de los síntomas
c. Farmacología
2. Aspectos psico-sociales del cuidado
a. Familia y entorno social
b. Habilidades en la comunicación
c. Respuestas psicológicas
d. Sexualidad
e. Duelo
f. Respuestas y reacciones psíquicas propias (personales y profesionales)
3. Aspectos religiosos y culturales
4. Aspectos éticos
5. Trabajo en Equipo
6. Aspectos organizacionales
a. Requerimientos legales y reglamentaciones
b. Ayuda práctica al paciente y familiares
7. Temas no clínicos
a. Gerenciamiento
b. Investigación
c. Auditoría
d. Educación
La integración de los contenidos con los objetivos (globales y específicos) constituyen el llamado curriculum de una propuesta educativa. Por ejemplo, cuando formulamos el eje temático de los cuidados físicos, abarcamos tres grandes subtemas como contenido básico: enfermedad subyacente, control de síntomas y farmacología. Si queremos definir el currículum, incluimos los objetivos a lograr para cada uno de esos subtemas: Ejemplo:
I. Aspectos físicos del cuidado
a. Enfermedad subyacente
El médico debe:
• Conocer el significado de los conceptos “enfermedad terminal” y “cuidados
paliatvos”
• estar alerta que no toda enfermedad crónica implica enfermedad terminal
• conocer sobre la posibilidad de curación de ciertos tipos de neoplasias
• estar capacitado para anticipar la aparición de problemas potenciales
causados tanto por la enfermedad como por sus tratamientos
• conocer los beneficios del cuidado compartido del paciente con otros especialistas
relacionados, particularmente el oncólogo clínico y el radioterapeuta
• ...
En la propuesta de un curriculum se integran entonces los contenidos (¿qué?) con los objetivos (¿para qué?), pero es habitual que esa propuesta incluya la audiencia destinataria ( ¿a quién?).
III ¿A quién?
Los destinatarios
La Asociación Europea de Cuidados Paliativos, del mismo modo que otras entidades prestigiosas del resto del mundo, recomiendan la educación en este campo en tres diferentes niveles (Gráfico)

Esta pirámide educacional coloca al experto o especialista
de Medicina Paliativa en el vértice, con la implicancia del nivel de
sus conocimientos y habilidades sobre el tema. Esta ubicación refleja
la responsabilidad mayor al servicio educacional de los profesionales y estudiantes
de los otros niveles.
Para comprender mejor el rol del Clínico Educador, integramos en la base
de la pirámide al nivel de la comunidad – incluyendo pacientes y sus
familias, destinatarios últimos del alivio y resolución de sus
necesidades.
Continuando el ejemplo de preparación de Currículum, los contenidos
con sus objetivos globales deben distinguirse de acuerdo con el nivel del destinatario,
ejemplo:
I. Aspectos físicos del
cuidado
b. Enfermedad subyacente
El médico debe:
• Conocer el significado de los conceptos “enfermedad
terminal” y “cuidados paliatvos” (nivel “A”)
• estar alerta que no toda enfermedad crónica implica enfermedad terminal
(nivel “A”)
• conocer sobre la posibilidad de curación de ciertos tipos de neoplasias
(nivel “A”)
• estar capacitado para anticipar la aparición de problemaspotenciales
causados tanto por la enfermedad como por sus tratamientos (nivel “B”)
• conocer la historia natural y los tratamientos disponibles para cada estadío
de las diferentes enfermedades
neoplásicas, el SIDA, enfermedad de la neurona motora, y demencias crónicas.
(nivel “B”)
• conocer los beneficios del cuidado compartido del paciente con otros especialistas
relacionados, particularmente el oncólogo clínico y el radioterapeuta
(nivel “C”)
• ...
IV. ¿Cómo?
La enseñanza interactiva, la metodología educativa, los formatos;
el modelo de Smeding.
Reconocemos que al comunicar una “mala noticia”, no es
tan importante lo que decimos sino “cómo lo decimos”. No se trata de
minimizar la importancia de los contenidos y objetivos, sino que es trascendente
resaltar que la manera como implementamos un programa educativo en Cuidados
Paliativos será crucial para alcanzar los objetivos deseados, tanto en
la dimensión de los conocimientos como en las habilidades y actitudes.
Será muy difícil para el estudiante de medicina que participa
en nuestra clase comprender la importancia de facilitar la autonomía
de los pacientes si no advierte que en la clase tiene él la oportunidad
de ejercitar su autonomía. Y entonces, aunque aprenda muy bien la dosis
recomendada del opioide y las vías para su administración, tal
vez no alcance a comprender que estos conocimientos y habilidades que adquiere
pueden no significar nada para su paciente si él considera que lo importante
es tratarle la enfermedad – con caso omiso a sus necesidades como persona, incluyendo
su dolor y sufrimiento.
Vale también el ejemplo del contrasentido de predicar una clase sobre
comunicación a través de una conferencia monótona de más
de una hora de duración, donde el objetivo que se resalta es la capacidad
de escucha y
de empatía...
Quizás ese docente, cuando está junto a su paciente en el Hospital,
ejerce sus habilidades para comunicarse con él y los familiares de modo
admirable. Para ese profesional, será mucho más provechoso que
ejerza su función docente a través de prácticas clínicas
con la participación de uno o dos estudiantes, en las cuales podrán
aprender de sus habilidades, mientras se entrena para potenciar otras cualidades
y formatos educativos con otros colegas.
Entre los variados modelos teóricos que soportan la educación,
la Dra Ruthmarijke Smeding propone la adaptación del Modelo de Kolb (1984)u
aplicación en la enseñanza de Cuidados Paliativos Si compartes
tu actividad como educador con otros compañeros, podrás solicitarle
a ellos que te trasmitan cómo evaluaron estos tres aspectos que propician
la interacción con la audiencia.
El modelo de Kolb combina los estilos personales del aprendizaje con el modelo
de aprendizaje cognitivo basado en las premisas del educador Jean Piaget.
La teoría del aprendizaje experiencial de David Kolb se basa en cuatro
niveles de funcionamiento del aprendizaje, que también están representados
en la filosafía de los Cuidados Paliativos: las dimensiones cognitiva,
afectiva, social y espiritual. Smeding propone la aplicación del modelo
adaptado de Kolb en el terreno de los Cuidados Paliativos, a fin de responder
a las demandas que en 1993 James y MacLeod describían como problemas
en la enseñanza de esta disciplina: los Cuidados Paliativos tratan sobre
la incertidumbre, no tienen límites bien definidos, pueden inducir ansiedad
en los profesionales y cuidadores durante el trabajo.
Sheldon denunció en un editorial en 1995 que los efectos emocionales
de los Cuidados Paliativos son más probables de aparecer en el contexto
educacional que en la clínica misma, debido al hecho que los sistemas
habituales de defensa psíquica pueden no estar en funcionamiento durante
la situación educativa. El modelo de Kolb ha sido profundamente estudiado
y las propuestas de Smeding se aplican en numerosos programas educativos de
Cuidados Paliativos en diferentes regiones del mundo.
Los modos de aprendizaje (según David Kolb)
Como resultado de la experiencia el autor identifica cuatro modos distintos de aprender: cada persona está habitualmente más familiriazada con uno de ellos, muchas veces no de manera excluyente sino predominante. Estos modos son:
1. Experiencia concreta
2. Observación reflexiva
3. Conceptualización abstracta
4. Experimentación activa
A través del Inventario del Estilo de Aprendizaje,
puede establecerse cual es el modo predominante de cada persona. El IEA es una
herramienta convalidada en diferentes culturas y de aplicación relativamente
sencilla para quien está familiarizado con el tema.
En forma resumida, los cuatro modos se caracterizan por (gráfico...):
1. Experiencia concreta (“sentimientos”): este modo enfatiza la relación personal con la gente en situaciones cotidianas. Quienes asumen esta modalidad como predominante, tienden a confiar más en sus emociones y sentimientos que en un enfoque sistemático de los problemas. Se confía más en el propio criterio amplio y la adaptabilidad a los cambios que en esquemas teóricos, razonamientos o acciones prácticas concretas.
Fortalezas:
• Aprender como resultado de experiencias específicas
• Relacionarse con las personas
• Ser sensible a los sentimientos y las personas
2. Observación reflexiva (“obervación”): este modo de aprender se basa en la comprensión de ideas y situaciones desde distintos puntos de vista. Quienes se identifican con este modo, confían en la paciencia, la objetividad y un juicio cuidadoso, pero sin tomar necesariamente ninguna acción. Confían en sus propios pensamientos y sentimientos para formular opioniones
Fortalezas:
• Observación cuidadoso antes de emitir un juicio
• Ver las cosas desde diferentes perspectivas
• Buscar el significado de las cosas
3. Conceptualziación abstracta (“razonamiento”): el aprendizaje implica el uso de la lógica y de las ideas, más que los sentimientos, para comprender los problemas o las situaciones. Se apoya en la planificación sistemática y el desarrollo de teorías e ideas para resolver los problemas
Fortalezas:
• Analizar las cosas con lógica
• Planificar sistemáticamente
• Actuar basándose en la comprensión intelectual de una situación
4. Esperimentación activa (“acción”): el
aprendizaje toma una forma activa, se experiemtna con el hecho de influir o
cambiar situaciones. Existe un enfoque práctico y un interés por
lo que realmente funciona, en oposición a la mera observación
de una situación. Se aprecia el cumplimiento de las cosas y el logro
de resultados como producto de la
influencia de la propia acción.
Fortalezas:
• Poder cumplir las cosas
• Involucrar los riesgos
• Influenciar personas y acontecimientos por medio de la acción
Gráfico: Modos de aprendizaje

En el contexto de los Cuidados Paliativos, podemos comprender a priori que los educandos (alumnos) tendrán, en conjunto, los cuatro diferentes modos para aprender. Si el contendio temático de una clase es “administración subcutánea de morfina”, podemos prever que:
• Algunos de nuestros alumnos requrirán, para
la mejor comprensión del tema, que se les presente un caso clínico
donde conste el nombre y datos personales del paciente que sufre dolor (si fuera
posible con fotos, música u otra modalidad que propicie el abordaje emocional
por parte del alumno). Los alumnos de este grupo probablemente se interesen
en cómo el paciente vive su sufrimiento, o cómo los familiares
se sienten frente a la situación planteada (modo “experiencia concreta”).
• Otro grupo aprovechará más que se les muestre una aguja mariposa,
un dispositiva para inyección subcutánea y que un colaborador
docente haga unademostración de cómo administra el opioide por
esta vía, para una determinada situación clínica. Es probable
que una de las preguntas que surje en este grupo esté referida a ventajas
y desventajas entre diferentes sitios de inyección de la droga, o tipos
de jeringas utilizadas – pero seguramente serán los últimos en
querer inyectar ellos mismos la droga por vía subcutánea si se
los invita a un ejercicio práctica (modo “obsvervación reflexiva”
).
• Un tercer grupo requerirá una clasificación sobre los modos
de administración de opioides, con esquemas que resuman las características
farmacológicas de ellos. Rápidamente desearán establecer
un algoritmo de toma de decisiones para planificar qué pacientes requeiren
la administración subcutánea – incluso no requerirán de
ninguna alusión personal a caso clínico para incorporar estos
conceptos. (modo “conceptualización abstracta” )
• Finalmente, otro grupo sólo sentirá que aprende cuando les proponga
un ejercicio práctico, donde se anotarán en primer lugar para
hacer ellos mismos el intento. Nótese que esta práctica puede
ser de gran utilidad para los alumnos “observadores” ya que le facilitará
a éstos comprender el tema desde su modalidad más pasiva. Las
preguntas del cuarto grupo tendrán relación con la acción:
¿está bien el lugar donde inyecto? ¿debo inyectar a esta
velocidad o más lentamente? (modo “experimentación activa”)
El estilo de aprendizaje
Como resultado de las descripciones de la Experiencia
concreta, la Observación reflexiva, la Conceptualización abstracta
y la Experimentación activa, puede suceder que uno descubra que ninguno
de los modos describa completamente el propio estilo de aprendizaje. Esto se
debe a que el estilo de aprendizaje de cada persona es una combinación
de los cuatro modos básicos del aprendizaje. Por esta razón, a
menudo a menudo se empuja en varias direcciones durante el aprendizaje.
Al combinar los resultados, una persona puede deducir cual de los cuatro tipos
de estilos de aprendizaje lo describe mejor. Se llaman de la siguiente manera:
• ACOMODADOR
• DIVERGENTE
• CONVERGENTE
• ASIMILADOR
En el gráfico ...... se resumen los modos de aprendizaje y los estilos
Los cuatro tipos de Estilo de Aprendizaje
Son denominados de la siguiente manera:
1. CONVERGENTE
Combina los modos de aprendizaje de la Conceptualización
abstracta y la Experimentación activa.
Las personas que se inclinan por este tipo de aprendizaje se destacan cuando
se trata de encontrar el uso práctico de las ideas y las teorías.
Tienen la capacidad de resolver problemas y tomar decisiones basadas en soluciones
a las preguntas o problemas. Prefieren manejar situaciones y problemas técnicos
y no temas sociales e interpersonales. Esta habilidad es importante para ser
eficaz en carreras técnicas y de especialización.
2. DIVERGENTE
Combina los modos de aprendizaje de la Experiencia
concreta y la
Observación reflexiva.
Las personas que se inclinan por este tipo de aprendizaje son expertas cuando
se trata de observar situaciones concretas desde distintos puntos de vista.
Su manera de enfrentar las situaciones consiste en obervar en vez
de actuar. Disfrutan de situaiones que requieren que se genere una amplia gama
de ideas, como en una sesión de acopio de ideas brillantes. Tienen muchos
intereses culturales y gustan de recopilar información. Esta capacidad
imaginativa y sensibilidad a los sentimientos es necesaria para ser eficaz en
las carreras de las artes, el espectáculo y los servicios. En Cuidados
Paliativos encuentran un lugar particularmente importante, por la diversidad
de abordajes que merece una situación clínica determinada.
3. ASIMILIADOR
Combina los modos del aprendizaje de la Conceptualización
abstracta y la Observación reflexiva.
Las personas que se inclinan por este estilo del aprendizaje se destacan
cuando se trata de entender una amplia gama de información y darle una
forma concisa y lógica. Se interesan más por las ideas abstractas
y los conceptos que por las personas, y consideran muy importante que una teoría
tenga un sentido lógico, que un valor práctico. Este estilo es
importante para ser eficaz en las carreras científicas y de información,
y en Cuidados Paliativos es muchas veces reclamado para “jerarquizar” la disciplina
desde la perspectiva de las ciencias de la salud.
4. ACOMODADOR
Combina los modos del aprendizaje de la Experiencia concreta y la
Experimentación activa
Las personas que se inclinan por este estilo de aprendizaje tienen la capacidad
de aprender principalmente de la experiencia práctica. Disfrutan cuando
llevan a cabo los planes, y se involucran en experiencias nuevas y desafiantes.
La acción puede estar guiada por el instinto más que por el análisis
lógico. En el momento de resolver un problema, confían más
en las personas para conseguir información que en el propio análisis
técnico. Este estilo de aprendizaje es eficaz en las carreras que tienden
a la acción, tales como las ventas. En Cuidados Paliativos, quienes se
inclinan por el gerenciamiento - así como quienes prefieren definitivamente
aplicar un dispositivo antes que analizar porqué una determinada prescripción
farmacológica no ha sido eficaz – son muy probablemente identificados
con este estilo.
El Inventario de los estilos de aprendizaje se basa en varias teorías probadas sobre el razonamiento y la creatividad. Esto se refleja en su terminología: la asimilación la acomodación tienen su origen en la definición de la inteligencia de Jean Piaget, la que dice que es el equilibrio entre el proceso de adaptar los conceptos al mundo externo (acomodación) y el proceso de adaptar las observaciones del mundo en los conceptos existentes (asimilación). La convergencia y la divergencia son los dos procesos creativos esenciales que identifica el modelo de la estructura del intelecto de J.P. Guilford.
Importancia de los Estilos de Aprendizaje en la Formación en Cuidados Paliativos
Tratándose de una disciplina que abarca las distintas dimensiones del ser humano (bio-psico-social-espiritual) y cuyo aprendizaje, siguiendo el criterio de Educación del Adulto, se centra en la resolución de los problemas, el esquema de Kolb fue adaptado por R. Smeding para que los Clínicos Docentes de Cuidados Paliativos estemos mejor habilitados para que los educandos alcancen diferentes habilidades:
• Identificación del problema
• Selección del problema a resolver
• Visualización de los diferentes soluciones posibles
• Evaluación de los posibles resultados
• Puesta en práctica de la solución
Las distintas partes del problema deben enfrentarse de
distintas maneras. Considerando el docente y el alumno en el alumno sus puntos
fuertes y débiles en los cuatro modos del aprendizaje, puede establecer
cuáles modalidades deben ser más ejercitadas.
De este modo pueden mencionarse tres formas para mejorar la habilidad
para aprender y resolver problemas:
1. Desarrollar relaciones de trabajo y de aprendizaje
con personas cuyas habilidades y debilidades en el aprendizaje sean opuestas
a las propias. El trabajo en Equipo es una posibilidad de enorme valor en este
sentido, aunque implica el desafío de la diversidad. Por ejemplo, si
un alumno tiene un estilo de aprendizaje abstracto, como un Convergente, puede
trabajar conjuntamente con quienes sean más concretos y más orientados
hacia las personas, como los Divergentes. Un alumno con estilo más reflexivo
se puede beneficiar al observar la actitud arriesgada
y la experimentación activa de un Acomodador.
2. Mejorar la relación entre los puntos fuertes
en el estilo de aprendizaje y las experiencias de aprendizaje y de resolución
de problemas con los que se enfrenta. Existen varias maneras de hacer esto.
Para algunas personas, puede significar elegir programa educativos que aseguren
el ejercicio de su estilo; otros reorganizarán sus prioridades o actividades
para concentrarse en aquellos deberes que se encuentran entre sus puntos fuertes,
confiando en sus compañeros de equipo cuando de trata de sus puntos débiles.
Si el formato educativo está centrado exclusivamente en un estilo, es
esperable que se dificulte el aprendizaje o se pierda el interés. En
una disciplina reciente como Cuidados Paliativos el desafío educativo
es crucial, con el criterio “facilitador” que
pretende desde sus objetivos y filosofía.
3. Practicar y desarrollar habilidades de aprendizaje
en los puntos débiles. Si bien es más desafiante esta estrategia
que la anterior, también es la más enriquecedora. Al flexibilizar
la postura, docente y alumno facilitan que se resuelvan mejor los problemas
en las diferentes dimensiones de los Cuidados Paliativos. Esta estrategia de
flexibilización involucra más tiempo y tolerancia con los propios
errores y fracasos. La actitud comprensiva y la función de “legitimador”y
“mentor” del educador son cruciales para lograrlo. Implica el desarrollo de
un plan a largo plazo, buscando situaciones seguras para practicar – en las
cuales se ponga a prueba las nuevas habilidades pero sin castigo en caso de
fracasar.
Algunas características destacables
Como Clínicos docentes, puede ser útil
que conozcamos los puntos débiles
y fuertes de cada estilo de aprendizaje, con notas para su
perfeccionamiento:
Características más destacables de los estilos de aprendizaje (I)

Características más destacables de los estilos de aprendizaje (II)

La función de Clínicos Docentes debe abarcar, en primer lugar, la descripción del propio estilo del aprendizaje. El mismo será confrontado con el de otros Docentes, para tratar de confirmar un equipo donde estén representados los cuatro estilos. De este modo, la implementación de programas de Educación reflejarán en su aplicación el modelo facilitador y será también ocasión de entrenamiento para los docentes involucrados.
La Educación en Cuidados Paliativos: el modelo médico y la experiencia de enfermedad del paciente
Como paradigma dominante en la sociedad occidental, el
modelo médico refleja a sistema amplio de valores, elcual premia el análisis
racional y la habilidad de intervenir en un modo lógico para cambiar
y controlar los hechos. Este es un paradigma altamente exitoso, como lo evidencia
la posibilidad para prevenir, tratar, curar un espectro creciente de enfermedades
que amenazan la vida humana y para reducir formas antes incontroladas de miseria
humana.
Sin embargo, no todo el sufrimiento humano responde a las intervenciones del
modelo médico, como es en el caso de ciertas formas de dolor psíquico
y existencial. Las fortalezas y limitaciones del modelo médico en relación
con la experiencia de enfermedad del paciente podría ser representada
diagramáticamente del siguiente modo:

Dolor y sufrimiento
La implementación de los principios del modelo
médico nos indican que el dolor puede ser evaluado, tratado, y en la
mayoría de los casos aliviado y controlado. Con el dolor, la respuesta
está fuera del individuo y descansa
primariamente en los conocimientos, habilidades e intervenciones de otra persona.
El objetivo de estas intervenciones es aliviar el dolor, de ese modo recuperando
al individuo al estado previo libre de dolor.
En contraste con el dolor, el sufrimiento puede ser comprendido como la experiencia que resulta en daño a toda la persona. Aunque existen aspectos del sufrimiento los cuales, como el dolor, pueden ser controlados por intervenciones externas, muchas formas de sufrimiento permanecen pese a múltiples efuerzos realizados por otros y por el mismo individuo. Un ejemplo de este es el duelo. Las intervenciones farmacológicas y otras poco modifican la intensidad de esta angustia y no alivian la herida abierta en el corazón de esa experiencia.
Podemos referirnos a controlar el dolor de otros, pero es más apropiado referirnos al proceso interno de sanación del sufrimiento de una persona, en la profundidad de su propio ser. No es algo que podamos prpescribir o predecir: si aparece, lo hace en su propio momento y forma.
En la práctica, sucede cuando se asocian una combinación de cuidados eficientes y ayuda humanizada que facilita establecer un espacio seguro, interno, para que esa persona se encuentre. El proceso se facilita más si los cuidadores han encontrado ellos mismo sus propios caminos de encuentro interior en sus experiences de sufrimiento.
La relación de dolor y sufrimiento con el modelo médico puede ser descripta con el siguiente diagrama:
Gráfico: dolor y sufrimiento: respuesta al modelo
médico
Los cuidados paliativos centran su objetivo en el alivio
del dolor y el sufrimiento. El modelo educativo que puede abarcar estas dos
dimensiones escapa al modelo de educación tradicional en Medicina, para
abarcar el trabajo interno de docentes y alumnos y la implementación
de formatos educativos experienciales. El modelo de Smeding responde a estas
exigencias y se convierte en una herramienta para los Clínicos Docentes.
Nos permite comprender mejor quienes somos como personas y el valor del estar
y de nuestra presencia como contenedora del otro.
De ningún modo implica que este modelo de enseñar y aprender reniegue
o menosprecie los modos y estilos más racionales, sino que los abarca
y los complementa para poder satisfacer mejor las demandas de entrenamiento
en esta disciplina.
Metodología Educativa: algunas herramientas en Cuidados Paliativos
Existen múltiples herramientas didácticas, entre las cuales se destacan algunas de uso habitual en Educación en Cuidados Paliativos:
1. Las preguntas
Puede ser formuladas de manera simple y directa, o bien estar integradas en
procesos más complejos y elaborados.
Preguntas Simples: diferentes tipos
1. Preguntas sobre conocimientos
Dirigidas fundamentalmente a la memoria. Ej.:
“¿Cuál es la función y el mecanismo del receptor NMDA?”
“¿Cuales son los síntomas más frecuentes indicadores de
depresión en un paciente con cáncer?”
2. Preguntas sobre comprensión
La comprensión se chequea indagando al alumno sobre su punto de vista
expresado en sus propias palabras:
¿“Cuál es la diferencia entre un analgésico de larga duración
y uno de liberación sostenida”?
3. Preguntas sobre aplicación
Buscan la activa aplicación de la información a nuevas situaciones.
“Hemos definido el valor del uso de atropina como antisecretor en la obstrucción
intestinal inoperable. En qué otras condiciones clínicas piensa
que puede ser aplicada esta propiedad antisecretora del fármaco?”
4. Preguntas analíticas
Indagan en el estudiante: conclusiones preliminares, búsqueda de causas,
mención de generalizaciones, bases para dar una concusión “¿Cuál
es el argumento para utilizar la atropina en el manejo de lasecreción
salival inadecuada?”
5. Preguntas sintetizadoras
Indagan conexiones, planes, soluciones. “Diseñe un plan para el manejo
farmacológico de la obstrucción intestinal inoperable”
6. Preguntas evaluadoras
Juzgan el valor de una idea a partir de los conocimientos, actitudes y opiniones
del estudiante.
“¿Qué piensa Ud acerca de la hidratación del paciente muriente?”
B. Una vez que se manejan estos tipos de preguntas iniciales, el Clínico Docente podrá añadir más habilidades y complejizar su modo de enseñanza hacia métodos más efectivos
1. Pausas de tiempo
Los estudiantes necesitan su tiempo para comprender “de qué se trata”,
que se pretende preguntar y cuál es la respuesta esperable. El hecho
de formular muchas preguntas simples (cuya respuesta puede parecer obvia al
docente) puede atentar en contra de este proceso temporal requerido por los
estudiantes.
2. Pase de preguntas
Cuando un alumno responde una pregunta, sobre todo si no lo hace en una forma
correcta, la misma pregunta puede hacérsele a un compañero, como
modo de mantener la atención de todos y su participación activa.
“José: luego de haber escuchado a Teresa, porqué no nos das tu
respuesta a esta pregunta?”
3. Retrotraer la pregunta.
Puede ser muy útil profundizar en la respuesta, aunque sea acertada,
como modo de actualizar conceptos o criterios. “Has respondido sobre un problema
potencial que adviertes en este caso: laclaudicación familiar. Podrías
explicarnos en base a qué argumentos llehgaste a esa respuesta?”
4. Completar la respuesta
Implica continuar con la misma pregunta hasta que se satisfaga un nivel de conocimiento
satisfactorio en la respuesta. “Han resumido los efectos colaterales de la metoclopramida.
Pueden señalar aquellos que aparecen cuando se utilizan
dosis altas del fármaco?”
5. Profundización
En muchas ocasiones, la respuesta inicial es correcta pero a priori muy superficial.
Sin dudas convendrá avanzar sobre la profundización. “¿Se
ha nreferido al concepto de dolor respondedor a opioides, pero pueden dar ejemplos
clínicos donde queden explicitados los diferentes mecanismos involucrados”?
6. Conexión con otros temas
A veces, los participantes hacen preguntas que resultan importantes para clarificar
conceptos relacionados. Es válido tomar esa pregunta para introducir
el nuevo tema en el aprendizaje. “Roberto pregunta sobre el riesgo de eurotoxicidad
de la morfina. A propósito, qué situaciones incluyen Uds. dentro
del concepto de neurotoxicidad cuando nos referimos a los opioides”? ¿Y
cuando hablamos de antidepresivos tricíclicos?”
2. La discusión como instrumento para el aprendizaje
Puede ser liderada por el docente o se le puede pedir a un alumnos que lo haga. Esta última opción facilitará que adquiera habilidades en el manejo del grupo y la conducción. Cuando están bien lideradas, las discusiones se benefician con laacción del moderador. Este tendrá dos funciones principales:
Chequear > < Dirigir
Ampliar > < Focalizar
Chequear es una acto pasivo, siguiendo atentamente la discusión pero sin imporner nada.
Dirigir implica intervenir para hacer que la discusión se oriente en una dirección determinada. Ambas son necesarias para el mayor provecho de la sesión educativa.
Sin embargo, si el moderador se excede en su función directiva, el efecto interactivo se altera y llevará a peleas de poder más o menos explicitadas, o a alguna forma de autoritarismo. Si el exceso es hacia la actitud pasiva, el riesgo mayor es el caos – que desemboca en objetivos completamente diferentes a los pautados.
Puede chequearse en forma interactiva:
“Cómo conectan este aporte con el tema que venimos
tratando?”
“Observo que hemos cambiado el tema propuesto. ¿Están todos de
acuerdo con este cambio?”
“Quién puede resumir lo discutido en esta última parte de la sesión?”
La dirección puede hacerse centrada sobre el proceso
educativo, siguiendo
más el modelo de Kolb-Smeding que el eje temático:
“X y Z nos comentaron sobre lo que sucede en su clínica
con el uso de opiodes por vía espinal y cómo aparece el alivio
del síntoma (reflexión).
¿Qué conocimientos teóricos aplicarían para comprender
este tipo de respuesta? (conceptualización abstracta)? ¿Cómo
pueden deducir de la teoría que la respuesta sea existosa tal como lo
refieren (conclusiones)? ¿Acorde con la teoría, cómo podrían
Uds administrar los opioides para que la respuesta sea aún más
exitosa (hacia la experimentación activa)?
También puede redireccionarse la estrategia educativa:
“Ahora que has explicado las bases teóricas del control de síntomas, puedes mencionar un caso clínico donde se refleje el tema?”
O redireccionarse el precedimiento: “pones un ejemplo de control de síntomas, debo decirte que tienes un minuto para resumir cuáles son los pasos mecanismo involucrados”
Cuando se amplía la discusión, podemos
referirnos a involucrar a más alumnos en la misma o bien a extender los
temas tratados. No olvidemos que algunos alumnos serán más activos
que otros (de acuerdo con su estilo de aprendizaje) pero es conveniente que
no quede fijo un patrón por el cual son siempre los mismos quienes se
involucran activamente y quienes participan con pasividad. Hay que compatibilizar
el respeto con el incentivo, evitando resultar persecutorios pero ejerciendo
un activo rol facilitador.
Para ampliar los contenidos temáticos, conviene utilizar las preguntas
simples descriptas para completar y conectar.
Focalizar la educación implica trabajar sobre un eje principal de objetivos,
elaborados con los criterios oportunamente referidos.
3. Juego de roles / simulaciones
Es un método eficaz, dado que muchas personas aprender mejor a través de la acción o la observación de situaciones que de la lectura o la escucha. Perimte además aplicar lo que se aprendió. Barton y Crowder afirman que el juego de roles permite a los estudiantes “integrar los componentes experimentales y cognitivos de la situación didáctica”. Desde el punto de vista de su aplicación en educación en Cuidados Paliativos, podemos comprenderlo a partir del ciclo de aprendizaje de Kolb aplicado al juego de roles:

En cierto sentido, el juego de roles puede tener más
efecto educativo que la misma realidad. Permite revisar y analizar, con aplicación
de las conclusiones luego de la experiencia. Facilita la aplicación de
los diferentes
estilos de aprendizaje y la exploración de los logros alcanzados por
el educand, en una atmófera que le resulte segura.
En el uso del juego de roles:
• Se simular situaiones clínicas
• Se facilita la observación de las transacciones interpersonales
• Se permite la confrontación
• Quedan ilustrados los principios psicodinámicos
• Se destacan las dimensiones del cuidado del muriente y su familia
Existen diferentes tipos de juego de roles:
• Demostrativo
• De entrenamiento de habilidades y/o estrategias
• Para crear situaciones simuladas de experiencias prácticas
El primer tipo es parecido a “jugar de actores”. Los
participantes nop son ellos mismos sino que actúan un rol, las situaciones
se reseñan en las llamas viñetas clínicas (recorte de datos
elegidos de acuerdo con lo que se
quiera demostrar).
Cuando se utiliza el juego de roles para entrenar habilidades o estrategias,
es necesario antes haber impartido cierta instrucción en técnicas
de comunicación. Se trata de un modo para mejorar habilidades. Los temas
que pueden abordarse con esta modalidad incluyen: dar una mala noticia, manejo
de conflictos, manejo de reunión de equipo, etc. Barton y Crowder señalan
la utilidad del juego de roles para audiencia multidisciplinaria, alentando
la reevaluación de estereotipos preconcebidos y la observación
y el trabajo a través de roles conflictivos. Ellos lo aplican especialmente
para el aprendizaje sobre:
• Actitudes hacia el morir
• Dinámica familiar en el contexto de enfermedad que amenaza la vida
• Desplazamiento del enojo hacia el cuidador
• Rol de las personalidades en la adaptación a una enfermedad
• La consideración de aspectos éticos
• La consideración de aspectos religiosos
El juego de roles aplicado a simulación de situaciones,
la persona principal no ejerce un rol pero trabaja a partir de un contexto creado,
en el cual esa persona hace de sí misma, con auténticas reacciones
y experiencias. Otras
personas participantes reconstruyen la situación luego, a partir de la
realidad del protagonista principal.
Este técnica de simulación de situaciones puede ser además
utilizada como un instrumento diagnóstico, por ejemplo para observar
o analizar porqué están ocurriendo ciertos efectos, o para investigar
el efecto de ciertas situaciones sobre los aspectos comunicacionales. También
el objetivo puede ser hallar caminos mejores para enfrentarse a una
situación específica.
Condiciones para el juego de roles
Requiere un docente entrenado específicamente en la técnica, quien supervisa y estimula los siguientes pasos:
• Preparación apropiada (fase del ciclo: decisión)
• Escenas eficientemente diseñadas (fase: actuación)
• Reflexión
• Análisis
• Conclusiones (fase: nueva decisión)
• Composición balanceada en esas cuatro áreas
4. Los proyectos
Abarca un grupo de instrumentos que facilitan el compromiso
con el aprendizaje: porfolios, exámenes a libro abierto, estudio de casos,
hoja de paciente, diario de reflexiones, etc.
Estos proyectos pueden ser unipersonales o grupales, puramente técnicos
o incluyendo una fase artística, para faclitar que el alumno se exprese
según su propia modalidad.
A. Portfolio
En el mismo se pretende al mismo tiempo faclitar una
guía de validación del aprendizaje previo e integración
con lo que se está aprendiendo. Una forma de practicarlo es solicitar
al estudiante que tome un caso clínico de su experiencia y, luego de
describir los hechos (datos principales, toma de decisiones, resultados esperables
y sucedidos, obstáculos y dificultades hallados, emociones involucradas,
logros alcanzados,..) realice un análisis
crítico de las intervenciones practicadas (a la luz de sus conocimientos
y habilidades actuales). Esta reflexión abarca todos o algunos de los
siguientes tópicos: control de síntomas, comunicación,
organización de la
tarea, soporte a la familia, aspectos éticos, identifación de
emociones involucradas.
El portofolio es un valioso instrumento para advertir los logros alcanzados
en un proceso educativo, y puede practicar en diferentes momentos de ese proceso
para redefinir nuevos objetivos del aprendizaje.
B. Examen a libro abierto
Pueden estar referidos a preguntas de conocimiento, casos clínicos u otros objetivos. No se valora la memoria sino otras funciones cognitivas: permiten analizar la integración de los conocimientos y su aplicación a una situación planteada.
C. Casos de estudio
Se le solicita al estudiante que compile un caso de estudio
a partir del trabajo clínico, con un objetivo específico que debe
alcanzarse. A través del caso de estudio se pretende que el educando
acceda a la información, la categorice, la reordene para permitir una
presentación coherente, etc.
Se exige estudio complementario para estar preparado para responder preguntas
de colegas o pares.
Ejemplos de casos de estudio:
“Manejo del dolor en pacientes con antecedentes de alcoholismo”
“Tratamiento de la ictericia en enfermos con cáncer de páncreas”
“Cuidados de la persona muriente con dolor mal controlado”
D. Hoja de paciente
Es en realidad un modo especial de caso de estudio, que
combina el estudio en un momento determinado de la evolución con el análisis
de otros momentos evolutivos del caso. Puederequerir simulación o juegos
de
rol. Una vez que se presenta el caso y se describe el plan de tratamiento, se
avanza a otra fase ulterior de la evolución, proponiéndosele a
los estudiantes que propongan el nuevo plan de manejo. La hoja de paciente
genera gran interacción en el grupo, y se facilita con el ejercicio de
juego de roles para avanzar en los diferentes momentos. Puede incluso simularse
una evolución diferente a la real, para desafiar la flexibilidad del
alumno
en la búsqueda de respuestas apropiadas a circunstancias específicas.
E. Diario de reflexión
Los estudiantes son estimulados para que registren, al
final de cada día / semana, aquello que han observado, aprendido, encontrado
dificultoso, etc. Puedesolicitarse la confección de un diario sobre tópicos
específicos,
por ejemplo:
“Escriban aquello que en esta semana Uds conversan con las enfermeras de la
sala de internación acerca del manejo del dolor de los pacientes”
“Esriban aquello que en este día le resultó más importante
para su aprendizaje en el control de los vómitos, y por qué”
“Tengan una entrevista con la trabajadora social de su hospital, acerca de interacción
entre los médicos y los hijos menores de edad de sus pacientes murientes”
F. Conferencias
Se reseña una ayuda para que el Clínico Docente prepare una conferencia o clase, sólo como guía orientadora:
Ayuda para preparar una clase
El primer paso: Inventario
¿Cuál es la audiencia? ¿Cuántas personas habrá?
¿Cuáles son las necesidades de la audiencia?
¿Qué esperan obtener ellos de la clase?
¿Qué busca la institución organizadora (universidad, hospital)
lograr con esta audiencia?
¿Cuál es el nivel de conocimientos que poseen? ¿Cuán
importante es el conocimiento para ellos?
¿Cuál es su cultura, su estilo? ¿Qué es lo que les
importa, qué es lo que encuentran interesante?
Escribir el contenido
¿Cuál es mi objetivo?
¿Cuáles son los aspectos fundamentales de la clase? Hacer una
lista
¿Cuáles son los aspectos ítem imprescindibles / no obviables
en un
nivel de mínima?
Algunas personas redactan un resumen de la clase
¿Cómo voy a abordar estos temas? ¿Cuál es mi estrategia?
Buscar: ejemplos, cuadros, esquemas, anécdotas, argumentos
Elegir el equipo didáctico y los materiales: Ej.: retroproyector /
diapositivas / resúmenes ayuda memoria (“hand-out”)
¿Cuál es el tiempo disponible?
¿Voy a contestar preguntas durante la exposición o después?
¿Cuáles son las preguntas esperables?
¿Cómo voy a comenzar mi exposición? ¿Cómo
voy a establecer el
contacto inicial con la audiencia?
¿Cómo voy a terminar mi exposición?
Estructurar la exposición
INTRODUCCION Un camino posible es:
Introducirse a sí mismo y establecer contacto visual con la audiencia
Establecer mis objetivos
El contexto o significado para la audiencia
Disposición del tiempo y las pausas
Qué hacer con las preguntas que surjan o los puntos poco claros
ESTRUCTURACION DE CADA ITEM
Introducción mencionando contexto y aspectos fundamentales
Explicación / ejemplos / esquemas
Resumen, pasando al tema siguiente

El último paso en la preparación:
Puedes querer hacer una ejercitación frente al espejo, o con un grabador
a cassette, o con amigos que te den su feedback
Anexo 1: Guía para facilitar la Enseñanza Interactiva
Los siguientes parámetros deben ser considerados por el docente. Si compartes tu actividad como educador con otros compañeros, podrás solicitarle a ellos que te trasmitan cómo evaluaron estos tres aspectos que propician la interacción con la audiencia:
1. El Proceso Grupal
¿Están involucrados todos los participante?
¿Quién habla?
¿Quién no habla?
¿Qué clase de preguntas hacen?
¿Qué hacen entre ellos y conmigo?
2. El ritmo
Las transiciones entre temas y entre los diferentes aspectos, son lo suficientemente
rápidas como para mantener el interés y lo suficientemente pausadas
para que todos pueden seguirlas y advertir los temas centrales?
3. Los signos no verbales
¿Cuál es el ánimo preponderante?
¿Están los participantes “enganchados” emocionalmente, interesados?
¿Cuál es el nivel de tensión?
Gustavo de Simone
www.palliuim.org
BONPLAND 2287 (1425) Ciudad de Buenos Aires, Argentina